Toprak Razgatlioglu está viviendo una primera temporada en MotoGP mucho más complicada de lo esperado. El piloto turco, tricampeón del mundo de Superbikes, ha dado el salto a la máxima categoría de motociclismo de la mano de Yamaha, pero los resultados todavía están lejos de los que acostumbró a conseguir en WorldSBK.
El propio Razgatlioglu reconoce que la adaptación a MotoGP está siendo especialmente dura. Acostumbrado a luchar por victorias y campeonatos, ahora se encuentra habitualmente en la parte baja de la clasificación.
“Yo soy un piloto ganador y ahora estamos prácticamente en la situación contraria”.
La situación resulta especialmente llamativa por el historial del piloto turco. Razgatlioglu conquistó su primer Mundial de Superbikes con Yamaha en 2021 y posteriormente logró otros dos títulos con BMW, convirtiéndose en uno de los grandes referentes de la categoría.
Ahora afronta un desafío completamente diferente.
El salto de Superbikes a MotoGP
Razgatlioglu no siguió el camino habitual hacia MotoGP. El piloto pasó por la Red Bull Rookies Cup, pero no compitió posteriormente en Moto3 ni Moto2. Su carrera se desarrolló principalmente en Superbikes, donde terminó convirtiéndose en campeón del mundo.
Después de conquistar tres títulos, decidió buscar un nuevo reto.
“Me empezaba a aburrir allí, porque muchas veces ganábamos las carreras. Eso está muy bien, pero a veces sientes que no es suficiente”, explica el piloto.
La oportunidad apareció con Yamaha y Toprak decidió dar el salto directamente a MotoGP.
Sin embargo, el cambio ha sido mucho más complicado de lo previsto. La Yamaha M1 y una MotoGP tienen unas características muy diferentes a las Superbikes, especialmente en aspectos como el paso por curva, la frenada y la forma de pilotar.
“Cuando miro la televisión veo mi nombre el último”
Una de las confesiones más llamativas de Razgatlioglu tiene que ver con la dificultad psicológica de pasar de ganar carreras a ocupar las últimas posiciones.
El turco explica que en Superbikes estaba acostumbrado a buscar directamente su nombre en las primeras posiciones de la clasificación. Ahora tiene que hacerlo desde abajo.
Esta nueva realidad está afectando incluso a su motivación.
“Hay fines de semana realmente malos y algunas veces pierdo la motivación. Es normal, somos pilotos”, reconoce.
Aun así, Razgatlioglu mantiene la confianza en que el trabajo de Yamaha pueda dar sus frutos.
Yamaha, un proyecto todavía en construcción
Uno de los principales condicionantes para el piloto es que Yamaha está desarrollando un proyecto completamente nuevo. La marca japonesa trabaja en mejorar su rendimiento mientras prepara también el cambio reglamentario que llegará en 2027.
La reducción de la cilindrada de los motores y las modificaciones en la aerodinámica pueden cambiar el escenario competitivo de MotoGP.
Además, Pirelli pasará a ser el proveedor de neumáticos de la categoría, un elemento que puede resultar especialmente interesante para Razgatlioglu por su experiencia previa en Superbikes.
El propio piloto considera que 2027 puede ofrecerle una oportunidad para acercarse a su mejor versión.
Un piloto acostumbrado a superar las dificultades
La trayectoria de Razgatlioglu demuestra que no es la primera vez que tiene que luchar contra los pronósticos.
Cuando abandonó Yamaha para fichar por BMW, muchos consideraron que su carrera podía haber entrado en una etapa descendente. Sin embargo, terminó convirtiendo a BMW en una estructura capaz de luchar por el Mundial y consiguió dos campeonatos con la marca alemana.
“Todo el mundo decía: ‘Tu carrera se ha terminado’. Pero yo creía en aquel proyecto”, recuerda.
Esa mentalidad es precisamente la que ahora quiere trasladar a MotoGP.
2027, la gran esperanza de Toprak
El piloto turco sabe que su primer año en MotoGP debe servir principalmente para aprender y adaptarse. Su objetivo es comprender las exigencias de la categoría y trabajar junto a Yamaha para construir una moto competitiva.
El próximo cambio de reglamento puede jugar a su favor.
Razgatlioglu también espera poder adaptar la ergonomía de la moto a su estilo de pilotaje, con un asiento más bajo y un manillar más alto, algo que actualmente no puede hacer por las limitaciones del reglamento.
Por eso, aunque su presente sea complicado, el piloto prefiere mirar hacia delante.
“Quizá en el futuro volvamos a hablar de esta temporada de una manera diferente”, asegura. Su deseo es poder recordar 2026 como el año de aprendizaje que precedió a una etapa mucho más competitiva.
¿Puede Razgatlioglu volver a ganar en MotoGP?
La gran incógnita será comprobar hasta qué punto puede trasladar a MotoGP las cualidades que le convirtieron en una estrella de Superbikes.
Su capacidad para frenar al límite, su agresividad y su talento en condiciones complicadas siguen siendo algunas de sus principales armas. Sin embargo, en MotoGP el rendimiento de la moto tiene un peso todavía mayor.
El propio Toprak lo resume comparando ambas categorías: en Superbikes considera que el piloto puede marcar una diferencia enorme, mientras que en MotoGP resulta mucho más complicado compensar las carencias de una moto poco competitiva.
Por ahora, el turco tendrá que seguir aprendiendo. Pero con un nuevo reglamento a la vuelta de la esquina y un proyecto Yamaha en construcción, 2027 aparece como la temporada en la que Razgatlioglu espera demostrar por qué llegó a MotoGP después de conquistar tres Mundiales de Superbikes.



