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Pocos jugadores pueden presumir de haber compartido vestuario con algunas de las grandes estrellas del baloncesto internacional. Ognjen Dobric es uno de ellos.

El internacional serbio y capitán del Estrella Roja repasó algunos de los momentos más importantes de su carrera en el podcast 6.75, donde habló sobre entrenadores como Sasa Obradovic y Dusko Ivanovic, recordó su experiencia junto a Facundo Campazzo y explicó por qué jugar con Nikola Jokic es, según sus propias palabras, “otro deporte”.

Uno de los momentos más llamativos de la conversación llegó precisamente al recordar la intensidad del actual jugador del Real Madrid.

Campazzo, una energía que contagió a todo el equipo

La llegada de Facundo Campazzo al Estrella Roja dejó una enorme impresión en Dobric.

El argentino destacó desde el primer momento por una intensidad que, según el serbio, era difícil de comparar con la de cualquier otro jugador.

“Siempre estaba esprintando. Iba a 300 kilómetros por hora; nunca había visto algo así”.

Campazzo no solo aportaba calidad y experiencia. Su forma de entrenar terminó elevando el nivel competitivo de todo el grupo.

Dobric explicó que el argentino parecía no cansarse nunca y que su energía acababa contagiando al resto de sus compañeros.

Además, su manera de trabajar encajaba perfectamente con la filosofía de Dusko Ivanovic, un entrenador conocido por su exigencia y por valorar especialmente el esfuerzo durante los entrenamientos.

Un líder dentro y fuera de la pista

Más allá de su intensidad, Dobric destacó otra de las grandes cualidades de Campazzo: su liderazgo.

Para el jugador serbio, resultaba especialmente significativo que uno de los nombres más importantes del equipo fuera también uno de los futbolistas que más trabajaba durante las sesiones.

“El mayor nombre del equipo llega y es el que más duro entrena”.

Según Dobric, esa actitud provocaba que el resto de jugadores se exigieran todavía más.

Campazzo también impresionó a sus compañeros por su inteligencia sobre la pista. Sabía qué jugada ejecutar, cuándo atacar y qué compañero podía aprovechar mejor cada situación.

Dobric lo resumió de forma contundente: “Es un líder increíble”.

La disciplina de Dusko Ivanovic

En su conversación, Dobric también recordó cómo era trabajar a las órdenes de Dusko Ivanovic.

El técnico montenegrino establecía una norma muy clara: los minutos había que ganárselos durante los entrenamientos.

No importaba el nombre del jugador ni su estatus dentro de la plantilla.

“Si no entrenabas el día antes del partido, no jugabas”.

Esta filosofía generaba una enorme competitividad dentro del equipo. Los jugadores sabían que una buena semana de trabajo podía abrirles la puerta a tener protagonismo durante los partidos.

Dobric puso como ejemplo a jugadores capaces de disputar muchos minutos gracias a su compromiso diario, independientemente de su relevancia mediática.

Sasa Obradovic y el problema del exceso de información

El contraste con Sasa Obradovic era muy diferente.

Dobric reconoció la enorme capacidad táctica del entrenador, aunque también explicó que, en ocasiones, el exceso de información podía convertirse en un problema.

Según el jugador serbio, Obradovic analizaba cada situación desde múltiples perspectivas y quería que sus jugadores conocieran todas las posibles soluciones.

El problema era que no todos podían procesar tanta información.

“Sasa tiene diez soluciones para un solo pick and roll. No puedes enseñar diez soluciones a cada jugador. Tienes que darles una o dos”.

Dobric explicó que el técnico vivía el baloncesto prácticamente durante las 24 horas del día y preparaba cada partido con un nivel de detalle extraordinario.

La semifinal olímpica que Serbia tuvo al alcance

Otro de los momentos más interesantes de la entrevista fue el recuerdo de la semifinal olímpica entre Serbia y Estados Unidos.

Dobric considera aquel encuentro como uno de los mejores partidos que ha vivido nunca.

Serbia estuvo por delante durante buena parte del encuentro y llegó a soñar con eliminar a una selección estadounidense repleta de estrellas.

El jugador serbio comenzó defendiendo a Devin Booker, pero explicó que el gran problema fue otro.

Stephen Curry terminó siendo determinante con su capacidad para anotar desde cualquier posición y con una velocidad de ejecución prácticamente imposible de defender.

“No era solo la precisión, era la velocidad con la que soltaba el tiro. No tenías tiempo de reaccionar”.

Estados Unidos acabó imponiéndose por 95-91, después de un partido que Serbia tuvo muy cerca de controlar hasta los últimos minutos.

La estrategia de Pesic contra Estados Unidos

Dobric también reveló algunos detalles de la preparación táctica de Serbia.

Uno de los recursos utilizados por Svetislav Pesic fue una defensa en zona 1-1-3, diseñada especialmente para determinados momentos del partido.

La idea era utilizarla cuando LeBron James y Joel Embiid estuvieran fuera de la pista.

Según explicó Dobric, Pesic consideraba que sin ellos Estados Unidos tendría más dificultades para generar juego.

Durante algunos minutos, la estrategia funcionó y Serbia consiguió ampliar su ventaja.

Sin embargo, el regreso de LeBron cambió el desarrollo del partido.

Dobric destacó la capacidad del estadounidense para interpretar rápidamente lo que estaba ocurriendo sobre la pista y encontrar soluciones.

Nikola Jokic, “otro deporte”

El cierre de la entrevista dejó una de las frases más llamativas.

Dobric habló sobre su experiencia junto a Nikola Jokic, uno de los mejores jugadores de baloncesto del mundo, y explicó lo sencillo que resulta jugar a su lado.

Según el serbio, Jokic es capaz de anticipar situaciones que el resto de jugadores todavía ni siquiera ha detectado.

“Te dice dónde ponerte y qué hacer, y te da el pase cuando toca”.

Para Dobric, la capacidad de lectura de Jokic está en otra dimensión.

“Jokic y yo no jugamos al mismo deporte”.

El jugador del Estrella Roja considera que muy pocos baloncestistas pueden acercarse a ese nivel de comprensión del juego y mencionó a Luka Doncic como uno de los pocos capaces de compartir esa dimensión especial.

Campazzo, Jokic y la importancia de entender el juego

Las declaraciones de Ognjen Dobric permiten conocer un poco mejor cómo viven el baloncesto algunos de los grandes protagonistas de la élite.

Campazzo representa la intensidad, el liderazgo y la energía constante. Jokic, en cambio, simboliza una comprensión del juego que parece estar varios pasos por delante del resto.

Dos estilos diferentes, pero con un elemento común: la capacidad para elevar el nivel de todos los jugadores que tienen a su alrededor.

Y para Dobric, después de haber compartido pista con ambos, la experiencia no deja lugar a dudas: Campazzo parecía jugar a 300 kilómetros por hora y Jokic, directamente, parece practicar otro deporte.