El partido en Cornellà evidenció la importancia que pueden tener los suplentes en el Real Madrid de Mourinho. El gol de Espí fue la primera aportación de los cambios y confirmó el enorme potencial que el técnico portugués tiene a su disposición.
Courtois lo resumió tras la victoria ante el Espanyol: “El impacto de los del banquillo puede ser igual que los que empiezan”. Para impacto, el de Espí. El delantero saltó al campo en los últimos diez minutos y respondió de la mejor manera posible: gol y tres puntos para el Madrid.
Fue una pequeña muestra de la profundidad de una plantilla en la que Mourinho puede guardar en el banquillo a jugadores como Cucurella, campeón del mundo; Diomande, el fichaje más caro de la historia del club; Brahim o Rüdiger.
El valor de mercado de los doce suplentes que tenía el técnico portugués en Cornellà ascendía a 343,7 millones de euros, una cifra superior al valor de 17 de las 20 plantillas de Primera División. Solo las del Barcelona, Atlético y el propio Real Madrid superaban esa cantidad.
Y eso sin contar con los futbolistas que se quedaron en Valdebebas, como Tchouameni, Endrick, Asencio, Militao o Rodrygo, estos últimos todavía en diferentes fases de recuperación. Un auténtico banquillo nuclear.
El banquillo vuelve a ser protagonista
Courtois también destacó la figura de Espí, al que bautizó como “Joselu Jr.”. El guardameta considera que es un perfil que el Real Madrid no había tenido en las últimas temporadas y que puede aportar soluciones diferentes desde el banquillo.
Los datos de las últimas campañas reflejan precisamente esa necesidad.
En la temporada 2023-24, los jugadores que salieron desde el banquillo marcaron 12 goles. Joselu lideró esa aportación con cuatro tantos, mientras que Güler sumó dos y Bellingham, Tchouameni, Nico Paz, Rodrygo, Brahim y Modric marcaron uno cada uno.
La temporada siguiente, la contribución volvió a ser relevante. Endrick marcó cuatro goles como suplente, mientras que Mbappé y Brahim hicieron dos. Valverde, Gonzalo, Rüdiger, Vinicius y Modric aportaron otro tanto cada uno.
Sin embargo, la pasada campaña la producción ofensiva de los suplentes cayó considerablemente, hasta quedarse en ocho goles. Brahim marcó dos y Militao, Vinicius, Fran García, Bellingham, Güler y Camavinga aportaron uno cada uno.
De hecho, el Real Madrid fue la pasada temporada el tercer equipo de LaLiga con menor porcentaje de goles aportados por jugadores que comenzaron los partidos desde el banquillo: apenas un 7,79%, según los datos de BeSoccer Pro. Solo Getafe y Real Oviedo tuvieron una aportación menor.
Güler, otra pieza para el laboratorio de Mourinho
El primer once oficial de Mourinho estuvo condicionado por la premura del inicio de temporada, pero Arda Güler volvió a demostrar que puede ser una pieza diferencial.
El turco aprovechó su titularidad ante el Espanyol para sumar una nueva asistencia, la 25ª desde su llegada al Real Madrid. Además, en las dos últimas temporadas ha repartido siete asistencias saliendo desde el banquillo, la misma cifra que Brahim.
Precisamente Brahim, titular en los tres últimos amistosos de pretemporada, se quedó sin minutos en Cornellà. Pero su capacidad para cambiar los partidos desde el banquillo le convierte en otra de las grandes alternativas de Mourinho.
El técnico portugués lo tiene claro: “El Madrid tiene que jugar cuatro competiciones en serio y no podemos hacerlo con diez, con once, con doce o con quince. Necesitamos de esta plantilla”.
El partido ante el Espanyol fue solo el primer aviso. Mourinho tiene un arsenal de recursos en el banquillo y, a medida que avance la temporada, esa profundidad puede convertirse en una de las grandes fortalezas del Real Madrid.



