Algo ha cambiado en Jude Bellingham. Después de una temporada en la que estuvo lejos de su mejor nivel goleador, el centrocampista inglés ha comenzado el nuevo curso recuperando algunas de las cualidades que le convirtieron en una de las grandes estrellas del fútbol mundial.
Frente a la Real Sociedad, Bellingham no marcó en el 4-1 del Real Madrid, pero fue uno de los grandes protagonistas del encuentro. Su actuación dejó una sensación muy clara: el inglés vuelve a parecerse al futbolista que deslumbró en su primera temporada en el Santiago Bernabéu.
Y quizá incluso sea una versión más completa.
Mourinho devuelve a Bellingham cerca del área
Una de las claves de esta transformación está en la posición que ocupa sobre el terreno de juego.
José Mourinho tiene claro que Bellingham debe actuar como mediapunta, aunque con libertad suficiente para abandonar su posición y participar en la creación cuando sea necesario.
El técnico portugués lo explicó desde el principio:
“Puede ser un seis o un ocho, pero su rol es el del diez; tiene que jugar cerca del área, pues es donde es top”.
La fórmula parece estar funcionando.
Bellingham parte desde una posición más adelantada y tiene libertad para interpretar cada jugada. Puede bajar para ayudar a sacar el balón, pero su principal misión es llegar al área y aprovechar su capacidad para generar peligro.
Es precisamente ahí donde apareció su mejor versión.
Exhibición de Bellingham contra la Real Sociedad
Los números de Bellingham frente al conjunto donostiarra explican perfectamente su influencia.
El inglés fue:
- El segundo jugador que más ocasiones creó: 4.
- El futbolista que más regates completó: 3.
- El tercero que más balones recuperó: 4.
- El jugador que más duelos ganó: 9.
- El centrocampista ofensivo con mejor precisión de pase: 95,2%.
- El jugador ofensivo con mayor precisión en el último tercio: 92,3%.
Y todavía hay más.
Bellingham participó directamente en dos goles, aunque ninguno llevase su nombre en el marcador. Primero protagonizó una espectacular pared con Mbappé para asistir al francés y posteriormente intervino en la jugada que terminó con el gol de Vinicius.
Llegada, presión, regate, recuperación y capacidad para asociarse.
Bellingham volvió a hacerlo prácticamente todo.
El físico vuelve a marcar diferencias
Otro de los factores que explican su recuperación es su estado físico.
El centrocampista inglés ha trabajado durante sus vacaciones para llegar en las mejores condiciones posibles y en el Real Madrid están especialmente satisfechos con su preparación.
Mourinho también destacó esta faceta después del partido ante la Real Sociedad. El técnico comparó el estado de Bellingham con el de Mikel Oyarzabal, otro de los jugadores que participó en el Mundial y que tuvo que abandonar el encuentro antes de la hora de juego.
Bellingham, en cambio, todavía tenía gasolina.
El entrenador habló de una “dimensión física diferente”.
Y esa fortaleza se está trasladando también a la presión. El inglés puede mantener una intensidad defensiva enorme durante largos periodos y no duda en ir al choque o presionar arriba.
Para un equipo que busca recuperar la intensidad, tener a una de sus grandes estrellas comprometida también sin balón supone una ventaja enorme.
Un líder dentro del vestuario
La importancia de Bellingham va mucho más allá de sus estadísticas.
Aunque no forma parte del grupo de jugadores que llevan el brazalete de capitán, el inglés es uno de los líderes del vestuario.
Su personalidad le permite asumir responsabilidades cuando el equipo lo necesita y Mourinho ve en él algo más que talento.
Ve carácter.
Ese liderazgo puede ser especialmente importante en un Real Madrid que afronta una temporada con la obligación de volver a luchar por todos los títulos.
Bellingham está llamado a ser una de las referencias del proyecto.
Los 23 goles que todavía están en el recuerdo
Para entender por qué existe tanta expectación alrededor de su recuperación hay que mirar atrás.
En la temporada 2023-24, su primera campaña como madridista, Bellingham consiguió 23 goles y 13 asistencias.
Fue una temporada extraordinaria que terminó con la conquista de la Decimoquinta Champions League.
Un año después, sus cifras continuaron siendo excelentes, aunque bajaron ligeramente: 15 goles y 15 asistencias.
La temporada pasada, sin embargo, el inglés solo consiguió marcar ocho goles.
El descenso coincidió con un curso complicado para el conjunto blanco y alimentó las dudas sobre su rendimiento.
Ahora esas dudas empiezan a desaparecer.
Bellingham ya ha participado en tres goles
El inicio de la nueva temporada invita al optimismo.
En apenas dos jornadas, Bellingham ya ha participado directamente en tres goles del Real Madrid.
Marcó de cabeza contra el Espanyol y posteriormente repartió dos asistencias frente a la Real Sociedad.
Además, llega después de un Mundial en el que también tuvo protagonismo con Inglaterra, con siete goles durante el torneo.
El Bernabéu vuelve a disfrutar de un Bellingham protagonista, intenso y decisivo.
El DeLorean de Bellingham ya está en marcha
Quizá no haya ningún condensador de fluzo ni haya sido necesario viajar en el tiempo.
Pero las sensaciones recuerdan inevitablemente al Bellingham de hace tres años.
Más físico, más participativo y más cerca del área, el inglés vuelve a sentirse protagonista en el Real Madrid.
Mourinho ha encontrado una posición que potencia sus virtudes y Bellingham parece dispuesto a aprovecharla.
El resultado es un futbolista que vuelve a intimidar a sus rivales y que puede convertirse en una de las grandes armas del conjunto blanco.
El DeLorean ya está en marcha. Y Bellingham parece haber regresado del pasado dispuesto a mejorar aquella versión.



