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El GP de Países Bajos dejó una nueva batalla interna en Ferrari. Lewis Hamilton terminó cuarto en Zandvoort, justo por delante de su compañero Charles Leclerc, pero el resultado no dejó satisfecho al siete veces campeón del mundo.

El británico considera que Ferrari pudo gestionar mejor las últimas vueltas y, especialmente, las órdenes de equipo. Hamilton cree que tenía ritmo suficiente para intentar alcanzar a George Russell, pero tuvo que esperar demasiado para superar a Leclerc.

La situación llevó al piloto de Ferrari a comparar públicamente la forma de actuar de su actual equipo con la de Mercedes, su antigua escudería.

Hamilton quería luchar por el podio

Ferrari se quedó cerca del podio en Zandvoort. Russell consiguió mantener la tercera posición mientras los dos pilotos de Maranello intentaban acercarse.

Hamilton terminó cuarto, pero durante buena parte de la carrera mostró su descontento por la estrategia del equipo.

El británico llegó incluso a cuestionar por radio algunas de las decisiones tomadas por Ferrari y preguntó si estaba siendo utilizado como un «conejillo de indias».

Después de la carrera fue contundente:

«Quiero ganar. Estoy aquí para ganar».

Hamilton considera que tenía más ritmo que Leclerc y que podría haber intentado acercarse a Russell antes de que fuera demasiado tarde.

La comparación con Mercedes

La situación de Ferrari llamó especialmente la atención de Hamilton porque, mientras él sufría problemas con las órdenes de equipo, Mercedes sí había ejecutado una decisión similar durante la carrera.

Kimi Antonelli había recuperado la segunda posición después de realizar una parada durante el Virtual Safety Car. George Russell recibió entonces la orden de dejar pasar a su compañero.

Aunque el británico mostró ciertas reticencias por el riesgo de perder el doble podio, finalmente obedeció.

Hamilton se fijó en esa situación y la utilizó como comparación:

«Es difícil cuando miras hacia delante y ves a los dos pilotos de Mercedes recibir la llamada y ejecutarla directamente».

Para el piloto de Ferrari, la diferencia estaba en la forma en la que cada equipo gestionó la situación.

¿Qué ocurrió entre Russell y Antonelli?

La decisión de Mercedes se produjo en las últimas vueltas del Gran Premio.

Antonelli había parado bajo el Virtual Safety Car y consiguió recuperar la segunda posición. Russell se encontraba por delante, pero desde el muro le pidieron que cediera el puesto.

El británico temía que esa maniobra pudiera comprometer el resultado del equipo y hacerles perder el doble podio.

Finalmente, Russell obedeció y permitió que Antonelli recuperase la posición.

El italiano, que actualmente lucha por el campeonato, intentó posteriormente acercarse a Lando Norris, aunque no pudo superar al piloto de McLaren.

Russell terminó tercero y Hamilton cuarto.

Toto Wolff explica la decisión de Mercedes

Después de la carrera, Toto Wolff defendió la decisión tomada por Mercedes.

El jefe de la escudería explicó que el equipo tiene una política clara para evitar que sus pilotos pierdan tiempo luchando entre ellos cuando existe una amenaza externa.

«No vamos a perder tiempo entre nosotros teniendo a los Ferrari respirándonos en la nuca».

Para Mercedes, la situación era sencilla: Antonelli estaba por delante antes de la parada y no necesitaba volver a entrar en boxes. Russell, además, tenía a los Ferrari muy cerca.

Por ello, el intercambio de posiciones era, según Wolff, la consecuencia lógica de la estrategia.

Vasseur defiende la estrategia de Ferrari

En Ferrari, mientras tanto, Frédéric Vasseur ofreció su propia explicación sobre lo sucedido.

El responsable de la escudería italiana aseguró que el equipo tenía un plan concreto para Charles Leclerc, aunque la situación terminó siendo más complicada de lo previsto.

«Se suponía que Charles iba a parar, pero extendió el stint una vuelta más y fue un poco confuso», explicó Vasseur.

El jefe de Ferrari también señaló que el equipo quería mantener a Hamilton en pista durante el Virtual Safety Car para no mostrar sus intenciones estratégicas a los rivales.

Una decisión que, desde el muro de Ferrari, consideraban correcta, aunque no terminó de convencer a Hamilton.

Hamilton vuelve a poner presión sobre Ferrari

El episodio de Zandvoort vuelve a mostrar que la convivencia entre Hamilton y Ferrari todavía tiene asuntos pendientes.

El británico llegó a Maranello con el objetivo de volver a luchar por victorias y títulos, pero los resultados todavía no han cumplido las expectativas.

En un equipo con dos pilotos de enorme talento como Hamilton y Leclerc, las órdenes de equipo y la gestión de las estrategias pueden convertirse en un factor decisivo.

Hamilton ya ha dejado clara su postura: quiere ganar y espera que Ferrari le proporcione las mismas oportunidades para luchar que considera que existen en otros equipos.

La polémica de Zandvoort puede quedar atrás, pero la próxima vez que Ferrari tenga que tomar una decisión entre sus dos pilotos, todas las miradas estarán puestas en el muro de Maranello.