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El ala-pívot hispanosenegalés de 22 años y 2,04 metros regresa al conjunto blanco tras su aventura en Estados Unidos. Ndiaye vuelve al club donde se formó con el objetivo de recuperar protagonismo y demostrar que todavía tiene mucho que ofrecer.

El Real Madrid ha hecho oficial el regreso de Eli John Ndiaye, un año después de que el ala-pívot abandonara el conjunto blanco para probar suerte en Estados Unidos. El jugador, de 22 años y 2,04 metros, vuelve a casa con la intención de relanzar una carrera que se vio frenada por una lesión y por su complicada experiencia en la NBA.

Formado en la cantera madridista, Ndiaye regresa además en un momento de reconstrucción de la plantilla. El equipo blanco busca nuevas soluciones para la posición de ala-pívot y el hispanosenegalés aporta juventud, capacidad atlética, versatilidad defensiva y condición de cupo.

Una segunda oportunidad en el Real Madrid

Ndiaye abandonó el Real Madrid en el verano de 2025 después de cerrar una etapa especialmente exitosa. Con apenas 21 años ya había conquistado tres Ligas Endesa, una Euroliga, una Copa del Rey y tres Supercopas.

Su rendimiento y su potencial físico llamaron la atención de los Atlanta Hawks, que apostaron por incorporarlo a su proyecto en Estados Unidos. El salto a la NBA parecía el siguiente paso lógico para un jugador que todavía tenía margen para crecer.

Sin embargo, su aventura americana no salió como esperaba.

Durante su concentración con la Selección española, Ndiaye sufrió un problema en el hombro izquierdo. La lesión terminó agravándose y las pruebas posteriores detectaron un desgarro del labrum que obligó al jugador a pasar por quirófano.

Su progresión quedó completamente interrumpida.

De la NBA a quedarse sin equipo

Antes de que aparecieran los problemas físicos, Ndiaye había conseguido disputar partidos en la G League con los College Park Skyhawks. En nueve encuentros registró 8,1 puntos, 6,9 rebotes y 1,3 asistencias, números interesantes para un jugador que todavía estaba adaptándose al baloncesto estadounidense.

Pero la lesión cambió completamente el escenario.

Los Hawks terminaron rescindiendo su contrato el 31 de diciembre y Ndiaye tuvo que afrontar una larga recuperación. Posteriormente regresó a Estados Unidos para disputar la Summer League, donde participó en tres encuentros entre Salt Lake City y Las Vegas.

Su falta de continuidad condicionó su rendimiento, aunque dejó algunos detalles interesantes, especialmente en defensa y cerca del aro. Terminó con 3,3 puntos, 2,6 rebotes y 1,3 asistencias, además de un destacable 40% de acierto en triples.

Ahora tendrá la oportunidad de empezar de nuevo en Madrid.

El Real Madrid apuesta de nuevo por Ndiaye

El regreso del ala-pívot también estuvo condicionado por el interés del Valencia Basket. El conjunto taronja presentó una oferta por el jugador durante el último día del periodo de tanteo, obligando al Real Madrid a decidir si ejercía su derecho a igualarla.

El club blanco no dudó.

El Madrid recuperó a Ndiaye dentro del plazo y aseguró así la continuidad de un jugador que conoce perfectamente la casa y que, además, cuenta como jugador de formación nacional, un aspecto importante a la hora de construir la plantilla.

Su regreso también supone otro movimiento con cierto componente simbólico dentro de la planificación madridista, ya que Pedro Martínez, nuevo entrenador blanco, llegó precisamente desde Valencia.

Un jugador que encaja en la idea de Pedro Martínez

El nuevo proyecto del Real Madrid necesita interiores capaces de moverse con rapidez, defender diferentes posiciones y aportar soluciones tanto cerca del aro como desde el perímetro.

Ahí puede encajar Ndiaye.

Su principal virtud es su capacidad física. Es un jugador atlético, móvil y con buenas condiciones para defender en diferentes situaciones. Además, ha demostrado que puede abrir el campo y colaborar en el rebote.

No llega, eso sí, como una estrella consolidada. Su principal objetivo será recuperar sensaciones y volver a encontrar la regularidad que mostró durante su etapa de formación y sus primeros años con el primer equipo.

La presencia de jugadores como Chuma Okeke y Mikael Jantunen en la posición de cuatro aumenta la competencia, pero también permitirá a Pedro Martínez contar con diferentes perfiles durante una temporada especialmente exigente.

De la cantera a la Euroliga

La historia de Ndiaye con el Real Madrid comenzó cuando apenas tenía 13 años, en 2017. Desde entonces recorrió prácticamente todos los escalones de la cantera hasta convertirse en jugador del primer equipo.

Uno de sus grandes momentos llegó en 2021, cuando conquistó la Euroliga júnior y fue elegido MVP del torneo.

Poco después recibió la confianza de Pablo Laso y comenzó a hacerse un hueco en el primer equipo.

Durante sus años en Madrid acumuló títulos y experiencia al máximo nivel. Su salto a Estados Unidos fue la consecuencia de ese crecimiento y de una ambición perfectamente comprensible: intentar hacerse un hueco en la NBA.

Ahora regresa con una experiencia diferente y con una motivación renovada.

Una plantilla con mucha competencia

El Real Madrid está configurando una plantilla con muchas alternativas en las posiciones interiores y exteriores. Walter Tavares y Sarr aportan presencia en la pintura, mientras que en las posiciones de ala-pívot aparecen nombres como Deck, Okeke, Pradilla y Jantunen.

La llegada de Ndiaye aumenta todavía más las opciones de Pedro Martínez.

La competencia será máxima, pero también representa una oportunidad para el jugador. Si consigue recuperar su mejor versión física y ganar continuidad, puede convertirse en una pieza útil durante una temporada en la que el Madrid volverá a pelear por todos los títulos.

Conclusión

Eli Ndiaye vuelve al Real Madrid con una segunda oportunidad. El jugador que salió de la cantera blanca rumbo a Estados Unidos con el sueño de triunfar en la NBA regresa ahora después de un año complicado marcado por una lesión y por la rescisión de su contrato con Atlanta.

A sus 22 años, todavía tiene tiempo para desarrollar todo su potencial. Conoce el club, conoce la competición y vuelve con una experiencia internacional que antes no tenía.

Para el Real Madrid, es una apuesta de presente y, sobre todo, de futuro. Para Ndiaye, puede ser el escenario perfecto para volver a sentirse importante y relanzar su carrera en la élite del baloncesto europeo.