El Real Madrid de José Mourinho empieza a mostrar señales de cómo quiere construir su nuevo proyecto. La victoria ante la Real Sociedad dejó, además de los goles de Mbappé y el gran partido de Bellingham, una fotografía especialmente interesante en la defensa.
Tras el descanso, la entrada de Marc Cucurella por Álvaro Carreras permitió al conjunto blanco formar una zaga en la que tres de sus cuatro integrantes llegaron al club en los dos últimos mercados.
Dumfries, Konaté, Huijsen y Cucurella forman una línea defensiva que apunta a tener cada vez más protagonismo durante la temporada.
Cucurella cambia la defensa tras el descanso
El partido no estaba siendo especialmente exigente para Thibaut Courtois, pero la Real Sociedad comenzó a encontrar espacios cerca del área madridista.
Primero fue Mikel Oyarzabal quien obligó al guardameta belga a intervenir. Después, en el minuto 35, Sergio Gómez estuvo cerca de sorprender con una potente volea.
Mourinho reaccionó inmediatamente desde el banquillo y pidió mayor concentración a sus defensas.
El propio técnico explicó posteriormente que acostumbra a mandar a varios jugadores a calentar alrededor del minuto 35 para que estén preparados para recibir instrucciones durante el descanso.
Y así fue.
Con el 1-1 en el marcador, Mourinho decidió retirar a Carreras, que ya tenía una tarjeta amarilla, y dio entrada a Cucurella. El exjugador del Chelsea debutaba así en el Santiago Bernabéu con la camiseta del Real Madrid.
Una zaga con tres fichajes
El cambio dejó una defensa formada por:
- Dumfries, en el lateral derecho.
- Konaté, como central derecho.
- Huijsen, como central izquierdo.
- Cucurella, en el lateral izquierdo.
Una línea que tiene muchas posibilidades de convertirse en la defensa de referencia del Real Madrid durante los grandes partidos de la temporada.
El equipo todavía cuenta con alternativas como Rüdiger, mientras se espera la recuperación de Éder Militão, pero Mourinho parece tener bastante claro qué perfil quiere para su zaga.
La presencia de Dumfries y Cucurella también permite al conjunto blanco defender con una línea más adelantada y participar activamente en la presión.
La defensa también participa en el ataque
Uno de los cambios más interesantes del Real Madrid de Mourinho está relacionado con la altura a la que pretende defender.
Dumfries está acostumbrado a jugar en sistemas con tres centrales, pero su adaptación al lateral derecho permite al equipo adelantar metros y presionar más arriba.
En el otro costado, Cucurella aporta características similares: capacidad para ganar metros, participar en la circulación y ayudar a mantener al rival cerca de su propia área.
Esto tiene un efecto directo sobre el resto del equipo.
Cuanto más arriba defiende el Real Madrid, más fácil resulta activar la presión de sus centrocampistas y delanteros.
Y los datos ante la Real Sociedad muestran precisamente esa implicación de la defensa con balón.
Los números de la nueva zaga
Las estadísticas del encuentro dejan algunos datos interesantes.
Dumfries completó 15 pases en el último tercio, una cifra que le situó entre los jugadores del Real Madrid que más participaron en esa zona del campo. Solo Güler, Mbappé, Valverde y Bernardo Silva registraron más.
Huijsen fue el defensa que más pases completó, con 69 de 72 intentos y un impresionante 95,8% de precisión.
En defensa, Konaté y Cucurella ganaron dos entradas cada uno, mientras que el conjunto de la zaga recuperó 15 balones durante el encuentro.
Además, siete de esas recuperaciones llegaron en campo de la Real Sociedad, una muestra de la intención del equipo de Mourinho de defender lejos de su propia portería.
Carreras, pese a ser sustituido al descanso, también recuperó cuatro balones, los mismos que Huijsen.
El reto: mejorar las porterías a cero
Los números defensivos son positivos, pero Mourinho sabe que todavía hay margen de mejora.
La Real Sociedad consiguió marcar y obligó a Courtois a intervenir en varias ocasiones. Para un entrenador cuya filosofía históricamente ha dado una importancia enorme a la solidez defensiva, el siguiente paso será conseguir que esta nueva estructura se traduzca en más porterías a cero.
El dato histórico demuestra la exigencia del técnico portugués.
En la temporada 2010-11, su primera etapa en el Real Madrid terminó con 30 partidos sin encajar goles entre todas las competiciones: 16 en Liga, ocho en Champions League y seis en Copa del Rey.
Más de la mitad de los encuentros disputados aquel curso terminaron con la portería madridista a cero.
Una defensa para los grandes partidos
La nueva línea defensiva todavía necesita tiempo para consolidarse, pero el calendario ofrecerá muy pronto oportunidades para comprobar hasta dónde puede llegar.
Antes del próximo derbi frente al Atlético de Madrid, el Real Madrid tendrá compromisos ante Málaga, Betis, su estreno en Champions League, Rayo Vallecano y Elche.
Partidos suficientes para que Mourinho termine de ajustar los mecanismos y decida definitivamente quiénes serán sus defensas de confianza.
Con Dumfries, Konaté, Huijsen y Cucurella, el Real Madrid empieza a construir un nuevo muro defensivo.
Una defensa más rápida, más adelantada y preparada para acompañar la presión alta que Mourinho quiere convertir en una de las señas de identidad de su equipo.
Una nueva defensa para una mejor defensa.



